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Título

Retablo. La vida de la Virgen

Vázquez, Antonio [atribuido a] (¿Ávila?, 1485 - ?, 1563)

Clasificación genérica
Pintura
Objeto
Retablo
Datación
ca. 1540
Siglo
Segundo cuarto del s. XVI
Contexto cultural / estilo
Renacimiento
Dimensiones
260 x 216 cm
Materia
Tabla
Técnica
Óleo
Procedencia
Monasterio de Santa Clara de Calabazanos, Villamuriel de Cerrato (Villamuriel de Cerrato, Palencia, España)
Emplazamiento actual
Museo Soumaya, México (Ciudad de México, México)
Número de inventario en colección actual
53145
Historia del objeto

En el año 2016 Sotheby’s subastó en el lote 705este conjunto de nueve tablas pertenecientes a un retablo castellano disperso. Isabel Mateo Gómez fue quien señaló el parecido de estas pinturas con la obra del pintor Antonio Vázquez, quien estuvo activo en la diócesis de Palencia, a la que por entonces pertenecía buena parte de la actual provincia de Valladolid. Esta atribución fue posible gracias a la comparación estilística con la producción del artista (Brasas, 1985), en concreto con las tablas del retablo del convento de las Huelgas Reales (Valladolid). Sin embargo, ni en el catálogo de la subasta, ni en la institución que ahora lo conserva figura la procedencia original de la pieza.

Brasas Egido, especialista en la obra de Antonio Vázquez, dio a conocer en 1985 algunas obras del pintor que habían desaparecido y que él había descubierto gracias a unas fotografías antiguas del Archivo Photo Club de Burgos, conservado en la Diputación Provincial de Burgos. Precisamente, en una de ellas aparecía este retablo dedicado a la Virgen, “compuesto de nueve tablas que se distribuyen entre el banco, dos cuerpos y el ático” (Brasas, 1985). El conjunto procedía de la iglesia del convento de Santa Clara de Calabazanos (Palencia), perteneciente al municipio de Villamuriel de Cerrato (Palencia).

Brasas Egido únicamente había podido acceder a las fotografías del retablo, pero desconocía su paradero. No sabemos cómo salió del convento, quizá fuese a raíz del cambio de gusto que se produjo en los siglos XVII-XVIII, momento en el que se sustituyeron los viejos retablos por unos nuevos, más acordes a la moda de la época (Urrea, 2000). De hecho, en torno a 1729 fueron colocados en el templo un retablo mayor y dos colaterales sufragados por las propias monjas (Gómez y Sancho, 2009). De igual modo, hubo obras del propio Vázquez que fueron utilizadas como “refuerzo de las pinturas de dos retablos colaterales” en la iglesia parroquial de Villabáñez (Valladolid) y “hay sospecha de que existan más pinturas detrás de los otros lienzos de tales retablos” (Martín González, 1981). Asimismo, aunque el convento no sufrió los efectos de la francesada, sí que fue testigo de la enajenación de sus bienes como consecuencia de las leyes desamortizadoras. 

Avanzando en el tiempo, a lo largo del siglo XX, el patrimonio de Villamuriel de Cerrato fue objeto de diversas ventas. Debido a la escasez de recursos las monjas de Calabazanos comenzaron a liquidar en 1929 algunos artesonados y piezas del convento (Gómez y Sancho, 2009), como el Políptico de la vida de Santa Clara, hoy conservado en el Museo Frederic Marès (Barcelona), "tres tapices flamencos del Apocalipsis" o "un relieve de talla andaluza, muy valioso", enajenado en 1931 (Navarro, 1946). Asimismo, según el Catálogo Monumental de la provincia de Palencia se conservaba entonces en la clausura "un retablo de tablas flamencas, otro retablo renacimiento, tres artesonados, uno gótico, otro mudéjar y otro renacimiento" (Navarro, 1946). Con posterioridad a la edición del Catálogo Monumental, el anticuario Arcadio Torres se ofreció a adquirir algunas piezas artísticas de Villamuriel, a través del cura párroco de la localidad. Así por ejemplo, con fecha 23 de marzo de 1950 el párroco solicitó al obispo de Palencia autorización para enajenar algunos objetos sin uso, para lo cual obtuvieron el permiso oportuno: "autorizamos al Sr. Cura recurrente para ceder dichos objetos al anticuario D. Arcadio Torres en el precio de 2.000 ptas. y un armario nuevo para el servicio de la misma parroquia" (Archivo Diocesano de Palencia, Libro 58, 1563, 23 de marzo de 1950). Pocos días después, el obispado contempló la solicitud del mismo cura ecónomo de Villamuriel de Cerrato, "referente a la enajenación de tres retablos para con su producto atender a obras necesarias en la Iglesia parroquial y casa rectoral" -el obispado le solicitó más detalles sobre el retablo que deseaba vender en ese momento-: "venimos en disponer que el mismo Sr. Cura manifieste a continuación y con detalle cual de los retablos de su Iglesia es el que de momento se interesa enajenar para con el valor del mismo poder hacer frente a las obras de reparación interior de la misma iglesia y que se consideran necesarias y urgentes. José Ob." (Archivo Diocesano de Palencia, Libro 58, 1638. Villamuriel de Cerrato). Con lo cual, parece que en esas fechas se estaba negociando la venta de diversas obras en ese municipio y también que Arcadio Torres (Martínez Ruiz, 2021) estaba realizando ofertas a los regentes eclesiásticos para hacerse con tales prendas. 

Sea como fuere, el 27 de abril de 2016 en la sede de Londres, Sotheby’s procedió a la venta de este conjunto. Aunque inicialmente estimaron su valor entre 50.000-80.000 libras, finalmente alcanzó las 90.000 libras. Fue adquirido por el Museo Soumaya de México, conservándose allí en la actualidad.

Descripción

El retablo está dedicado a la vida de la Virgen y cuenta con nueve tablas, tres en cada cuerpo. En el banco del retablo las pinturas son apaisadas: en el centro se representa el Llanto sobre Cristo muerto, mientras que en los laterales aparecen dos parejas de santos acompañando a una figura masculina (san Pedro y san Pablo) y a una femenina (Santiago y san Andrés), tratándose, probablemente, de los donantes. El convento contó con el patronazgo de la familia Manrique, por lo que quizá se trate de miembros de este linaje. El primer cuerpo del retablo muestra tres escenas: la Presentación de la Virgen en el templo; Santa Ana, la Virgen y el Niño y el Abrazo en la Puerta Dorada. Respecto al segundo cuerpo, en los laterales están san Francisco en el momento de la Estigmatización y san Jerónimo penitente, por su parte, en el centro se sitúa la Crucifixión de Cristo, quien tiene a los lados a la Virgen y a san Juan. 

Brasas Egido (1985) dató el retablo en torno a 1540 debido al carácter renacentista de las pinturas. Su estilo recuerda a otros trabajos de Antonio Vázquez, como las tablas de las Huelgas, las de Castrillo de Tejeriego o las del Museo Nacional de Escultura (Valladolid). Además de las pinturas, llama la atención la traza plateresca del conjunto, pudiendo ser obra del entallador Gaspar de Tordesillas, con quien Vázquez solía colaborar (Urrea, 1974).

Bibliografía
Cómo citar

María José Martínez Ruiz y Isabel Escalera Fernández, "Retablo. La vida de la Virgen" en Nostra et Mundi. Patrimonio Cultural de Castilla y León en el mundo, Fundación Castilla y León, 2025. https://inventario.nostraetmundi.com/es/obra/594