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Título

Sitial de la sillería del Monasterio de La Armedilla

Clasificación genérica
Mobiliario
Objeto
Sillería
Datación
ca. 1517
Siglo
Primer cuarto del s. XVI
Contexto cultural / estilo
Tardogótico
Dimensiones
298 x 90 cm
Materia
Nogal
Técnica
Taracea, Tallado
Procedencia
Monasterio de Nuestra Señora de La Armedilla (Cogeces del Monte, Valladolid, España)
Emplazamiento actual
Musée des Arts Décoratifs, París (París, Francia)
Número de inventario en colección actual
PE 1066
Historia del objeto

El infante Fernando de Antequera fundó en 1402 el monasterio de Nuestra Señora de la Armedilla (Cogeces del Monte, Valladolid) para la Orden de San Jerónimo. Se levantó sobre un antiguo eremitorio donde ya se rendía culto a una imagen de la Virgen (Herguedas Vela, 2017). A comienzos del siglo XV recibió el apoyo de figuras como Juan II de Aragón, Álvaro de Luna y Juan Velázquez de Cuéllar, lo que impulsó su construcción. Tras ser nombrado duque de Albuquerque, Beltrán de la Cueva pasó a hacerse cargo del conjunto al recibir la Villa y Tierra de Cuéllar (Herguedas Vela, 2017).

Sin embargo, durante el siglo XIX comenzó la decadencia del monasterio: la ocupación francesa, la Guerra de la Independencia y la desamortización provocaron grandes pérdidas patrimoniales. Por si fuese poco, en 1809 un decreto obligó a los clérigos a volver a sus localidades de origen. El 10 de octubre la comunidad de la Armedilla fue expulsada y cuando consiguió regresar fue disuelta definitivamente en 1835 (Herguedas Vela, 2017; Escribano y Losa, 2019).

El declive de este monasterio provocó la dispersión de algunos de sus bienes más notables, como el tímpano de la Lamentación, conservado en la actualidad en el Spencer Museum of Art de la Universidad de Kansas (Estados Unidos). No obstante, no fue la única pieza enajenada. A los pies de la iglesia se situaba un coro donde se instaló una sillería tardogótica que permitía asistir a los actos culturales (Escribano y Losa, 2019). No existen referencias acerca de la fecha en la que se colocó, por lo que habrá que esperar a los inventarios acometidos tras las exclaustraciones. Así, en 1809 se menciona “una sillería de coro de nogal de cinquenta y siete asientos altos y vajos”. Más adelante, en 1820 se habla de “una sillería de nogal, bien tratada y de buen gusto, compuesta de dos órdenes” (Marcos, 2003).

En 1844 la Comisión de Monumentos Históricos Artísticos de Valladolid pidió a Joaquín Maldonado que acudiese al monasterio para comprobar qué bienes podían resultar de interés. Este señaló que no debía “dejarse perecer entre las ruinas una sillería de nogal que hay en el coro, y que, sin tener un mérito extraordinario, es bastante buena para una catedral o iglesia” (Marcos, 2003). Habiendo recibido esta información la Comisión se puso en contacto con el alcalde de Cogeces del Monte con el objetivo de que les informase acerca del estado de conservación de la sillería y de su posible traslado. El alcalde afirmó que la sillería se había trasladado a la iglesia parroquial del pueblo y que estaba “bastante sucia por estar rotos los cristales de las ventanas del coro y tener por ellas paso franco las golondrinas, sin que pudiera informar por falta de conocimientos acerca de su traslación” (Marcos, 2003).

La Comisión solicitó en octubre de ese mismo año al edil que le enviase “dos sillas de las que adornaban el coro del monasterio y que igualmente se hallan depositadas en la iglesia de Cogeces”, pero este se negó afirmando que no había un carpintero en el pueblo que pudiese separar los sitiales. Por lo tanto, el encargo recayó en Pedro González, director del Museo Provincial de Bellas Artes de Valladolid (Marcos, 2003). Además de afrontar esta cuestión, la Comisión recibió una petición de Félix López Baños, párroco de Rueda (Valladolid), quien solicitaba “una sillería de las muchas sobrantes de los conventos suprimidos” para su iglesia. Con el ánimo de solventar ambos problemas, la Comisión decidió ceder el 28 de mayo de 1846 al párroco de Rueda la sillería “que perteneció al monasterio de Jerónimos de la Armedilla, a cuyo efecto se oficiaría para su entrega al Sr. Alcalde Const. de Cogeces del Monte, quien la tiene depositada en la parroquial de dicha villa” (Marcos, 2003).

Sin embargo, cuando se procedió al traslado la Comisión se enteró de que había sido engañada y que la sillería no estaba en la iglesia parroquial de Cogeces del Monte, sino en el monasterio “expuesta a ser pábulo de las llamas o arrojarse al monte por los pastores que por estar por todas partes horadadas las paredes se recogen allí las noches frías y queman cuanto encuentran” (Marcos, 2003). Las condiciones tan precarias en las que se encontraba la sillería causaron la pérdida de siete sillas, pasando de cincuenta y siete inventariadas en 1809 a cincuenta. El 24 de septiembre de 1846 la sillería se depositó en Rueda y el 31 de octubre se separó uno de los sitiales con el propósito de que sirviese de muestra en el Museo Provincial de Bellas Artes de Valladolid. En la actualidad esta silla se exhibe en el Museo de Valladolid.

Pero este no fue el destino final de la sillería, sino que en 1902 fueron vendidos, de manera ilegítima, cuarenta sitiales del conjunto (Escribano y Losa, 2019). En 1901 tanto la torre como los tejados de la iglesia de Rueda estaban en mal estado y su ecónomo, Mariano M. López, pidió al Arzobispado vender la sillería para restaurar la iglesia. Un anticuario de Villafranca de la Sierra (Ávila), Florentino Ramírez, ofreció 14.000 pesetas. Finalmente, el 20 de junio de 1902 el Nuncio permitió “la enajenación de las sillas de coro de que en la precedente instancia se hace mérito, empleándose su producto en las obras de restauración necesarias en la Iglesia Parroquial de Rueda a la cual aquellas pertenecen” (Marcos, 2003).

A partir de ese momento se pierde el rastro de la sillería. Las primeras pesquisas condujeron al Museo del Louvre (París), sin embargo, recientemente se ha dado con el paradero de estos sitiales en el Museo de Artes Decorativas de París (Escribano y Losa, 2019). Según la documentación existente, en 1905 Guillaume Emile Peyre, arquitecto y coleccionista belga, cedió uno de los sitiales al museo, conservándose allí en la actualidad.

Descripción

La sillería fue tallada en madera de nogal en torno a 1517. Su decoración se concentra principalmente en el respaldo, donde se pueden observar grutescos formados por un jarrón lobulado del que salen roleos vegetales. Más original resulta la decoración de los reposabrazos con animales fantásticos y la que hay en la misericordia, también con animales (Herguedas, 2012).

* La localización relativa a marchantes, anticuarios, galerías de arte y coleccionistas, nos lleva al emplazamiento donde se hallaban radicados, o bien donde tuvieron una de sus principales sedes, esto no siempre indica que cada una de las obras que pasaron por sus manos estuviera concretamente en tal lugar, pues en el caso de anticuarios y marchantes su negocio extendía sus redes en diversos territorios; en ocasiones tan solo compraban en origen y remitían directamente la pieza a sus clientes. Por otro lado, algunos coleccionistas contaron con distintas residencias en las que albergaron su colección, a veces en distintos países; es difícil, en muchos casos, precisar dónde preservaron la obra mientras estuvo en sus manos, de ahí que se señale el emplazamiento principal del anticuario o del coleccionista. Circunstancias que han de ser tenidas en cuenta al interpretar el mapa. Véase en cada caso la historia del objeto.
Bibliografía
Responsable de la ficha
Isabel Escalera Fernández
Cómo citar

Isabel Escalera Fernández, "Sitial de la sillería del Monasterio de La Armedilla" en Nostra et Mundi. Patrimonio Cultural de Castilla y León en el mundo, Fundación Castilla y León, 2025. https://inventario.nostraetmundi.com/es/obra/532